Actualidad Empresarial

¿Qué hacer si recibo un requerimiento de la DIAN?

Un requerimiento de la DIAN no debe responderse por impulso. Tampoco conviene guardarlo “para revisarlo después”. Lo primero es entender qué está pidiendo la entidad, por qué lo está pidiendo y qué implicaciones puede tener para el contribuyente.

En muchos casos, el documento no llega porque exista una sanción inmediata. Puede tratarse de una solicitud de información, una revisión sobre valores declarados, una diferencia encontrada en cruces de datos o una validación relacionada con saldos a favor. La respuesta correcta empieza con una lectura técnica del requerimiento.

El requerimiento no se responde con miedo

La DIAN suele indicar en el documento el impuesto, el periodo revisado, el motivo de la solicitud y el plazo disponible para responder. Esos datos marcan la ruta de trabajo.

Antes de buscar documentos o redactar una respuesta, conviene separar tres aspectos: qué está observando la DIAN, qué información tiene el contribuyente para soportar su posición y qué riesgo puede existir si se responde de forma incompleta.

Ese orden evita uno de los errores más comunes: enviar papeles sin estrategia.

Una diferencia no siempre significa un error

La DIAN cruza información de bancos, empleadores, clientes, proveedores y reportes tributarios. A partir de esos cruces pueden aparecer diferencias que requieren aclaración.

Por ejemplo, una persona natural puede recibir una observación porque los ingresos reportados por terceros no coinciden con lo declarado. Una empresa puede ser requerida por diferencias entre información exógena, retenciones, costos o saldos solicitados en devolución.

Eso no significa automáticamente que el contribuyente haya actuado mal. Significa que debe explicar y soportar correctamente la información.

El plazo es parte de la estrategia

Responder tarde puede complicar un caso manejable. El tiempo disponible debe usarse para revisar, ordenar y construir una contestación coherente.

No se trata solo de cumplir con una fecha. Una respuesta enviada dentro del plazo, pero mal sustentada, puede dejar preguntas abiertas. Una contestación bien preparada, en cambio, puede cerrar dudas y evitar que el proceso avance a una etapa más exigente.

Qué revisar antes de contestar

Antes de enviar una respuesta a la DIAN, es recomendable validar el documento recibido, el periodo al que corresponde, las cifras mencionadas y la relación con las declaraciones presentadas.

También se deben revisar soportes como certificados de retención, facturas, extractos, conciliaciones, registros contables, declaraciones anteriores o documentos que expliquen el origen de los valores cuestionados.

En empresas, esta revisión suele exigir más cuidado. Una cifra puede tener relación con contabilidad, información exógena, impuestos descontables, anticipos o movimientos acumulados de varios periodos.

Si el requerimiento está asociado a saldos a favor

Cuando el contribuyente solicita una devolución o compensación, es normal que la DIAN revise con mayor detalle. En estos casos, la respuesta debe demostrar que el saldo está bien determinado y que los soportes son consistentes.

La entidad puede pedir aclaraciones sobre retenciones, anticipos, IVA, declaraciones anteriores o diferencias frente a información reportada por terceros.

Para estos escenarios conviene tener presentes los errores comunes al reclamar saldos a favor ante la DIAN, ya que ayudan a entender por qué una solicitud puede requerir revisión adicional.

Responder con claridad también transmite control

Una contestación adecuada no necesita ser extensa sin propósito. Debe ser precisa, ordenada y respaldada. El lenguaje debe ser formal, pero comprensible. Las cifras deben coincidir. Los documentos deben relacionarse con lo que se está explicando.

Responder “eso está bien declarado” no basta. La DIAN necesita ver de dónde sale el valor, cómo se soporta y por qué la posición del contribuyente tiene fundamento.

Cuándo conviene buscar acompañamiento tributario

Un requerimiento merece asesoría profesional cuando involucra valores importantes, varios periodos, saldos a favor, posibles inconsistencias o documentos que no están fáciles de organizar.

También conviene pedir apoyo si el contribuyente no entiende el alcance del comunicado. A veces una solicitud parece sencilla, pero puede tener efectos relevantes si se contesta sin revisar el fondo.

Asesores Mind acompaña a personas naturales, empresas e industrias en Medellín y a nivel nacional en la revisión de requerimientos, consultoría tributaria y procesos relacionados con saldos a favor ante la DIAN. El enfoque está en entender el caso, ordenar la información y preparar una respuesta con criterio profesional.

Una buena respuesta puede evitar desgaste

Recibir un requerimiento no tiene por qué convertirse en una experiencia caótica. Con lectura cuidadosa, soportes organizados y orientación adecuada, el contribuyente puede responder con mayor tranquilidad.

La clave está en no actuar a ciegas. Primero se entiende el documento. Luego se revisan las cifras. Después se define la respuesta.

Como empresario o persona natural, no hay por qué temerle a la DIAN. La ruta más recomendada siempre será seguir las indicaciones y asesorarse antes de cualquier respuesta.